jueves, 12 de enero de 2012

Capítulo 48: Gratis



No hay una palabra que despierte tanta atracción y ansiedad a la vez como la palabra gratis. Supone toda una metamorfosis para aquellos que la leen o escuchan, una transformación en seres sin escrúpulos capaces de hacer cualquier cosa, y sin reticencias en exponer el egoísmo más extremo.

Alrededor de esta palabra he visto consumarse situaciones y acciones de lo más lamentables, personas enfervorizadas, poseídas por el gen consumista más arraigado, los ojos permanecen fijos sobre aquello que tiene la cualidad de ofrecerse gratuitamente, mirada fija, como perdida, ansiedad, se aceleran las pulsaciones, la respiración se entrecorta, el momento en que la mano se acerca a los trofeos se eterniza, y por fin llega el momento, alcanza el objetivo y como un león que devora una presa, utiliza todo su instinto más primario, su brutalidad, mientras a la vez mira desconfiando a su alrededor, para no llamar la atención, para no atraer a otros depredadores, la ansiedad se mezcla con un falso sigilo, con un inútil disimulo.

Poco importa el objeto de lo que se ofrece gratuitamente, la idea despierta una cuenta atrás en la lucha por la posesión, aunque esta resulte completamente innecesaria y absurda. Todo se reduce a una caza desesperada, para ello no se escatimen esfuerzos, se empuja, se obstaculiza, se agarra, una pelea por las presas.

Con la pieza asegurada, los cazadores se retiran satisfechos a un rincón, aún con gesto de ansiedad, una vez alejados del coto de caza, la frecuencia de las pulsaciones baja y comienza el regocijo, normalmente no basta con haber cazado, ni incluso que la caza haya sido abundante, el mayor placer procede de mostrar a otros que hemos cazado, que hemos sido más hábiles, más astutos, tocados por la suerte divina, cuando en realidad, solo se trata de un hecho totalmente circunstancial, donde nuestra avaricia más primaria pone en tela de juicio nuestro honor y racionalidad.

Al final, después de todos los esfuerzos y desvaríos, todo lo obtenido acaba en algún cajón perdido sin uso, regalado o en el mejor de los casos, en la basura, pero el momento de gloria, ese momento de regocijo personal, de triunfo, es una droga a la que la gran mayoría no puede resistirse.

1 comentario:

  1. Algo que me ha sorpendido viajando por Europa es que la palabra "Gratis" existe en por lo menos Alemán, Francés y Holandés, y en todos los casos es de origen español.
    Siempre recordaré cierto día saliendo del metro, estaban dando bebidas carbonatadas gratis. Dos señoras hablaban. Una decía "mira, me las han dado gratis". La otra respondía "pero si a ti no te gusta" y loa conversación seguía "si, pero son gratis". Esa es para mi la esencia de "gratis".

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