miércoles, 15 de febrero de 2012

Capítulo 50: Baltasar Garzón Real



Baltasar Garzón, nació en un pequeño pueblo de Jaén. Estudió derecho, mientras tanto, desempeño funciones de albañil, camarero y ayudó a su padre en una gasolinera. Consiguió aprobar las oposiciones de juez, ascendió a magistrado, para más tarde tomar posesión como magistrado del Juzgado Central de la Audiencia Nacional, ha dado clases en la universidad, elegido Doctor Honoris Causa por más de una veintena de universidades, muchas de ellas de fuera de España y ha hecho de asesor del Tribunal Penal Internacional de La Haya.

En sus inicios llevó a cabo importantes operaciones contra el narcotráfico en España, donde ya declaró que el sistema fallaba estrepitosamente por la legislación vigente en ese momento para la materia, ya que no le permitía luchar con toda la fuerza que quisiera contra estas actividades.

Después vino el caso GAL donde se denunció al por entonces ministro de interior del PSOE por la llamada "guerra sucia" contra el terrorismo, también persiguió intensamente a la banda terrorista ETA, cerrando empresas, diarios y vetando partidos relacionados directamente con la banda entre otras acciones.

En terreno internacional, promovió una orden de arresto contra Augusto Pinochet, ex dictador chileno por sus crímenes, así como investigaciones pioneras sobre la instauración de dictaduras por parte del gobierno americano en América latina en la década de los setenta (operación Cóndor), o los genocidios producidos durante la dictadura Argentina. Investigó al banco español BBVA por supuestos delitos de lavado de dinero en el extranjero, solicitó al Consejo de Europa desaforar al por entonces primer ministro italiano Silvio Berlusconi, y ordenó la detención de Osama Bin Laden entre otras causas.

Desde 2008 estuvo recabando información elaborando un censo de fusilados, desaparecidos y enterrados en fosas comunes después de la victoria del franquismo en la guerra civil, con la intención de intentar encontrar a mucha gente desaparecida. Para contrarrestar esta investigación varias organizaciones de ultraderecha se querellaron contra Garzón. Como resultado, en 2010 suspendieron al juez cautelarmente de sus funciones. Varias organizaciones pro derechos humanos se manifestaron en contra de esta medida, así como gran parte de la población.

Como resultado del caso Gürtel (leer el capítulo anterior de este blog), a día de hoy el único imputado por este caso es el propio Baltasar Garzón, la condena, impuesta por unanimidad por los siete magistrados del tribunal lo condenan a once años de inhabilitación por prevaricación en las escuchas del Gürtel, una auténtico atropello que deja muy en entredicho la transparencia y la eficacia de la justicia.

Con todo este breve resumen, quedan claras varias cosas, la primera y en cuanto se refiere al señor Garzón, el reconocimiento de  que mejor o peor, haber al menos intentado ayudar a esclarecer causas en las que otros siquiera quieren mirar para ese lado.

La segunda cosa que queda clara es que la justicia no funciona a favor de ella misma como debería y mucho menos en este país, con un sistema judicial y leyes oxidadas (serían necesarias grandes reformas), con unos magistrados contaminados, partidistas, donde la mayoría de sentencias resultan inapropiadas y en las cuales nunca se suele aplicar ningún tipo de sentido común.

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