lunes, 13 de septiembre de 2010

Capítulo 26: Violencia de género



Las relaciones de pareja se pueden mirar a través de muchas ópticas. Una de estas es a través de violencia de género.

Y aunque nos podríamos centrar en escalofriantes/morbosas cifras y datos (una media de al menos setenta mujeres mueren al año solo en España por esta causa), lo que me parece realmente preocupante es el análisis que deja todo esto. Por un lado, no solo están las victimas mortales, sino que estas, solo representan el pico de un iceberg, un enorme iceberg que se mantiene bajo el agua, el iceberg del maltrato, existen un grandísimo número de casos de maltrato que no salen a la luz, que se sufren día a día, en silencio.

Es alarmante el número de hombres que usan la violencia como justificante, como vía, la muerte de la palabra, el desuso del razonamiento, el retorno del simio.

En la mayoría de casos se trata de un problema educativo, es decir, el hombre trata predeterminadamente de manera violenta a la mujer, puede utilizar la violencia como sistema auto regenerador de su moral, una forma patética de sentirse importante, dominador, poderoso, el gran dictador de su minúsculo universo.

Existe otra vertiente creadora de este comportamiento que proviene de la inseguridad, los celos y el sentimiento de posesión. El hombre entiende a la mujer como algo de su posesión y no acepta en ningún momento el que esta no acepte sus comportamientos, que esta deje de amarlo o de querer estar con él, que termine la relación con él o que esta mantenga una relación con otra persona. Su baja autoestima, o su propia inseguridad personal disfrazada de celos, activan su violencia injustificada más primitiva.

Pero lo importante no son las razones, los importantes son los hechos, porque no se debe permitir ni tolerar en un mundo civilizado(teóricamente avanzado), que alguien sea maltratado (física o psicológicamente) por algún otro, porque supone la victoria del simio sobre el hombre.

Para romper definitivamente con estas situaciones, hacen falta principalmente dos cosas: la primera es que las mujeres que lo sufren, escapen de estas situaciones, y denuncien si es necesario, porque no es perdonable un desliz con la violencia, porque existen muchas personas en el mundo por conocer. La segunda cosa importante es que la justicia provea de las suficientes coberturas para que el denunciar suponga realmente un cese de estas detestables situaciones, porque como todos sabemos y al menos hasta hoy, la denuncia no ha supuesto en la mayoría de casos, solución al problema.

Pero la razón principal para que esto termine siempre será solo una. No permitir a nadie, que tenga este tipo de comportamientos, excluir al maltratador, señalarlo con el dedo a ojos de la sociedad, enseñarles que solo aceptamos hombres, caballeros y no simios cobardes.

2 comentarios:

  1. Es éste un tema del que se podría hablar muy largamente, pero intentaré ser breve al dar mi opinión.

    En primer lugar, el maltrato yo lo entiendo en todas sus vertientes, física y psicológica, y no puedo decir números porque como bien dices sabemos sólo los que salen a la luz, y en el caso del maltrato psicológico ya es casi imposible de computar, pero hay malos tratos en todas las direcciones posibles, siendo en mi opinión los físicos más propios de los hombres hacia las mujeres y los psicológicos más propios de las mujeres hacia los hombres. Aplicaría lo mismo a las parejas homosexuales según el rol que desempeñe cada miembro de esas parejas.

    Concentrándonos en el físico, aunque lo que diré podría ir perfectamente para los dos tipos, el problema dependerá de cada caso, pero sobre todo se debe al error de permitir a tu pareja ciertos comportamientos que estoy seguro de que se detectan al principio de cualquier relación, y que luego no hacen más que agravarse. Es ahí donde hay que plantarse y darse cuenta de que hay más personas en el mundo, antes de llegar a un punto de dependencia tal que nuble el juicio.

    Porque tienes razón, muchas mujeres creen que el comportamiento posesivo (que puede o no llevar a los malos tratos físicos, pero que en sí ya es un maltrato en el momento en el que pasa de los naturales celos a algo irracional) es normal, lo han visto en otras parejas de su generación o de anteriores, y lo aceptan como "gajes del oficio". Por lo tanto sí, es un problema de mentalidad, de educación, de machismo por parte de ellas también.

    Creo que estas situaciones van a disminuir en el futuro, la mujer ya no se deja pisotear ni literalmente ni figuradamente, y quiero pensar que, como digo, este tema va a sufrir un declive, pero por desgracia permanecen sectores de población que me preocupan en este sentido, formados por gente joven que prefiere el trabajo a los estudios y se lanza a él en cuanto tiene un título de la ESO conseguido a duras penas, lleva un estilo de vida basado en las posesiones materiales y el recreo en fin de semana, donde lo que prevalece a la hora de encontrar pareja es el aspecto físico, y reproduce comportamientos que fomentan el desequilibro, la desigualdad entre los "derechos" del hombre y los de la mujer, o de quien en su defecto desempeñe sus roles.

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  2. Cuando se padecen, se sufre mucho y se está completamente sometido en todos los aspectos, no es fácil pero hay que superarlo.

    Un abrazo

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